Sabemos que nadie puede sobrevivir en este mundo sin un par de zapatillas. Ni la más preppy de las preppys, ni el más elegante de los elegantes, puede pasar sus días en la Tierra sin unas zapatillas que lo salven de las caminatas largas y -en algunos casos- dolorosas.
Sin embargo, hace unos días escuché por ahí una frase que me causó bastante curiosidad:“Están las zapatillas, y están las Converse”. Al parecer, las Converse son ese par de incondicionales que guardan miles de momentos porque te acompañan a todos lados. Tus Converse son tus cómplices de miles de caminatas largas o de días ajetreados. Tus Converse guardan muchas historias… pero, ¿sabías la historia de tus Converse?
¡Converse existe desde 1908!
Todo empezó cuando Marquis Mill Converse decidió abrir su primera fábrica de zapatos de goma en Massachusetts, un pequeño estado de los Estados Unidos, lanzándose a la aventura y esperando que las tiendas minoristas de calzado acojan sus productos con mucho éxito.
Marquis, vio que el deporte capturaba la atención, imaginación y los sentidos de los jóvenes, hombres y mujeres que deseaban un mundo diferente. Vio cómo los sueños de muchos se encarnaban en los deportes; sobre todo en el baloncesto, disciplina que recién empezaba a ser llamativa entre la gente. Por eso, decide dedicarse de lleno a la elaboración del primer calzado diseñado para basquetbolistas: las All Star.
Converse All-Star
Aunque te parezca raro, los diseños que se lanzaron ese año -incluso la suela con rombos- son los mismos que continúan produciéndose en la actualidad. No es para menos, si la comodidad y sencillez de las zapatillas Converse conquistaron a todos…
En 1913, más consolidada, la empresa Converse lanzó un catálogo con un texto que definiría su futuro: “Nuestra empresa se organizó en el año 1908 totalmente con la creencia de que existía una demanda del minorista para una empresa de calzado de goma, que sería lo suficientemente independiente como para no seguir a las demás compañías en todo lo que hacen”.
En este punto, las Converse ya estaban destinadas a ser un símbolo de rebeldía e independencia por no seguir a los demás; y en un ícono para la juventud cuando se ligaron tanto al baloncesto. Y tomaron el nombre de All Star (todos estrellas) porque Marquis Converse creía que todos podríamos ser estrellas, tal y como aquellas estrellas del deporte
extraido de http://www.estilototal.com/zapatos/la-historia-detras-de-las-zapatillas-converse-all-star.html
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